miércoles, 31 de diciembre de 2008

:)

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Felices fiestas

domingo, 21 de diciembre de 2008

El papel de la suerte o la suerte del papel...

Foto de Popiart

Van desapareciendo, en formato papel, los billetes aéreos, las recetas médicas, el BOE, los periódicos...

Este año, he leído, puede ser el último de nuestros tradicionales boletos de lotería. Así que, mañana, tengan un décimo ganador o no, piensen que quizás sea el último que pase por sus manos... o quizás no.

¡Buena suerte!

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Knick Knack, el muñeco de nieve...

Y a éste, ¿le gustará la Navidad?



(Llevaba tiempo con ganas de colgarlo pero no encontraba el día. Luna Azul me ha ayudado a decidirme por hoy. El desafortunado ni vive ni le dejan vivir...)

lunes, 8 de diciembre de 2008

¿La gallina de los huevos de oro?


Dicen de La Barceloneta que es una de las áreas más envejecidas de la ciudad condal. Sólo basta dar un paseo por sus calles para comprobar que es cierto. Gran parte de los edificios están muy degradados, no tienen ascensor, algunos ni agua corriente,... pero, paradojas de la vida, ahora mismo son los más caros de toda Barcelona (entre 7.000 y 12.000 euros por m2).

Una de las características de estas viviendas son sus "quarts de pis", pisos ínfimos (de unos 28-30 m2) como resultado de la partición de las viviendas originales en cuartos para poder dar cabida a la densa población del barrio que se instaló, durante el s.XIX, para trabajar en oficios relacionados con el mar. Pisos a los que han echado el ojo inversores (extranjeros, sobre todo) y han transformado en auténticos apartamentos de lujo para pasar temporadas o alquilar.

En La Barceloneta, todavía, se respira el aire marinero de entonces y, en ella, se concentran los mejores restaurantes de pescado y marisco de toda la ciudad.

Los antiguos chiringuitos que poblaban gran parte de la playa fueron desapareciendo por la aplicación de la Ley de Costas. "L'estel ferit" (el monumento de la foto inferior), les rinde homenaje (aunque muchos dicen que representa mucho mejor la precariedad de sus edificios y no les falta razón).

Foto de bornne


Su situación geográfica y su proximidad al flamante puerto comercial, entre otros factores, hacen que La Barceloneta sea un tentador caramelito para los especuladores.

Foto de bornne


¿Qué no? Éste es el hotel que están construyendo, con mucha polémica detrás, a la misma distancia que los desaparecidos chiringuitos, a unos 20m del agua. La Ley de Costas resulta que no incluye la zona portuaria, así que el "Hotel Vela" marcha viento en popa y se inagurará en el 2009. ¿No les recuerda, su forma, demasiado al hotel más alto, más lujoso y más costoso del mundo?

Foto de bornne


Es verdad que el barrio necesita transformación pero ojalá sea en beneficio de su gente y siga manteniendo su particular idiosincrasia.

Espero que no maten a la gallina.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Besos de película

Ilustración de David Navascués


Hay infinidad de besos maravillosos en la ficción pero éste... me ha encantado. ¡Qué fusión!


"El beso", corto de Miguel Ángel Piedra (2000)

sábado, 15 de noviembre de 2008

¿Etiquetada y encadenada?


Si en esto de los blogs pasa como con el carné de conducir, yo todavía llevo la "L". Para ser más precisa, la llevo desde febrero pasado. En este tiempo, he ido conociendo otras páginas personales, unas porque las descubres, otras porque te descubren a ti. Lo curioso, y a la vez agradable, es que, casi sin darte cuenta, a medida que vas entrando y comentando en esos blogs que te gustan, vas conociendo un poco más a la persona que está detrás de esas palabras, de esas imágenes, de esas músicas,... y de la esencia que se desprende de todo ello.

Una de estas personas, Merce, Desde el rincón, con la intención de conocernos algo más, me propuso la semana pasada el siguiente ejercicio: debo mostrar siete aspectos de mi persona y proponérselo a siete de mis enlaces. Vamos, lo más parecido a un conocimiento mutuo en cadena. Me gustó la idea, acepté y aquí estoy dispuesta a ello.

El exponer cosas de mí va a ser, dentro de lo que cabe, fácil pero el que lo quieran hacer los otros siete lo veo, ya, más complicado. Primero, porque da la casualidad de que el número de personas que debo elegir es el mismo número de enlaces que tengo (y a dos ya se lo ha propuesto Merce), segundo, porque hay personas que elegiría que no tienen blog o que tienen blog pero todavía no hemos llegado al punto de enlazarnos y tercero, porque cada uno hace lo que le apetece, faltaría más. Así que yo voy a invitar a todos los que os pasáis por aquí a que decidáis vosotros mismos. Si os apetece, os leeré encantada y si no, también.

Ahí van las mías:

- Normalmente intento ver el punto medio de las cosas, me gusta el equilibrio y lo busco como forma de vida (que a veces no encuentro y también lo agradezco sino, igual, sería todo muy aburrido).

- Me encanta comer (no le hago ascos a nada excepto a las coles de Bruselas, al caviar y a todo aquello que no me resulte muy saludable). Ahora, si me preguntan cuál es mi plato o alimento favorito me quedo con los mejillones al vapor, las tapas, el conejo, el chocolate (cuanto más negro mejor) y los cucuruchos.

- Soy una persona bastante activa y me atrae el aprender de todo. Por un lado, eso me gusta por la diversidad pero por otro, no, me da la sensación de que no profundizo en nada.

- Me gusta conducir (sí, como el lema de los anuncios de BMW, aunque, ya que toco el tema, me gustan más los de Audi. Si me tocara la lotería me compraría el "Allroad") y soy incapaz de dormirme en cualquier medio de transporte. No puedo ni aunque me lo proponga. Ahí y en la siesta. Puedo contar con los dedos de la mano las veces que he echado una cabezada después de comer. Ahora, eso sí, por la noche tengo bastante facilidad para caer en la piltra (no doy muchas vueltas, no).

- Me fastidia mucho la gente sin palabra (tanto la que no cumple lo acordado como la que evita la comunicación por miedo a... ¿?), la falta de empatía, las injusticias y la poca humildad.

- No me llaman las joyas (sobre todo las de oro), me veo cursi llevándolas y me molestan. Prefiero los abalorios pero sencillitos, sin muchas florituras.

- Tengo un ojo vago (cuando tengo los dos abiertos, que es lo más frecuente, sólo miro por uno, aunque en el otro también tengo campo de visión pero no llego a fijar las dos imágenes) que, yo creo, no recuperé porque, en edad de corregirlo, escondía todos los parches en el horno de una cocinita de juguete que tenía. A los catorce años, viendo que ya era imposible que trabajase en equipo (el ojo, no yo), el oculista me quitó las gafas y me dijo: "Si algún día te pasa algo en el bueno, el malo ya se pondrá las pilas". Y hasta hoy.


¡Apa (como decimos por Catalunya), si os apetece, lo dicho!

jueves, 6 de noviembre de 2008

Tipos de faltas

Visto lo visto y leído lo leído, llego a la conclusión de que las faltas de ortografía se reducen a estos tres tipos:

1. Las de aquellos que no han tenido oportunidades para estudiar porque sus necesidades y/o prioridades han sido otras.

Ejemplo:



Foto de bornne


2. Las de aquellos que, habiendo tenido oportunidades para estudiar, se despistan.

Ejemplo:


Foto de Juan Pablo Pérez Luengo en "Gincana de erratas" de Unión de Correctores


3. Las de aquellos que, con o sin oportunidades para estudiar, lo que realmente se les da bien son los números.

Ejemplo:


Foto de Fran Raya en "Gincana de erratas" de Unión de Correctores

sábado, 1 de noviembre de 2008

És temps de panellets!



Lo que más me gusta de estas fechas es lo que veis arriba. Es el dulce típico de Catalunya durante la celebración de Tots Sants (Todos Los Santos) o La Castanyada. Es el panellet.

Éstos son concretamente los que comí ayer después de cenar. Los hace el pastelero José Rueda (padre de una buena amiga) y son los panellets más ricos que he probado en mi vida. Trabajé, de vendedora, en su pastelería, Ronda, todos los domingos y días festivos, durante tres años, mientras estudiaba. Pude ver cómo hacía, y hace, la mayoría de las cosas que vende y os puedo asegurar que la materia prima con la que trabaja es de muy buena calidad y, de ahí, el resultado de sus productos. Destacaría de él, además de sus panellets, sus monas, sus cocas de recapte, sus turrones, sus Sant Honorés, sus cocas de Sant Joan, sus bombones, su nata,... pero, sobre todo, su producto estrella, el rosco de reyes. El 6 de enero, en la calle, se puede ver una larga cola de gente, continua desde las ocho de la mañana hasta las tres de la tarde, que espera llevarse el rosco, encargado con antelación para asegurarse la compra. Ese día, con tanto trabajo, la plantilla se triplica y, desde que trabajé con ellos, suelo ir, también yo, a echar una mano.

Su pastelería, no muy grande, está situada, desde hace ya muchos años, justo en la acera de enfrente de otra confitería con mucho renombre (que ha hecho tanto dinero que, hace algún tiempo, abrió una finca restaurante para todo tipo de banquetes de alto copete y, ahora, están construyendo un hotel de cinco estrellas, según dicen) pero, esa fuerte competencia, no ha impedido que, la pastelería de mi amiga, tenga una muy buena clientela, bastante estable.

Si os apetece probarlos y hacerlos en casa, os dejo este vídeo que he encontrado en castellano, en La cocina de la Carme, que lo explica de una manera muy clara y muy sencilla. A ver si os animáis porque están ¡buenísimos!

Ingredientes para hacer panellets:

400grs. de almendra molida, 400grs. de azucar, 400grs de patata, 300grs. de piñones, 200grs. de fideos de chocolate (o cacao), 200grs. de coco y un huevo para pintarlos.
Se pueden combinar otros sabores pero la base es la misma.


viernes, 24 de octubre de 2008

Asociación de ideas


Foto de bornne

Libro: Kafka y la muñeca viajera de Jordi Sierra i Fabra

Película: El cartero y Pablo Neruda de Michael Radford


Delante de mí, tres carteros con sus motos amarillas. El semáforo en rojo y mis pensamientos en ellos. ¿Cuántas cartas de las de antes, de las de puño y letra, pasarán, ahora, por sus manos?

Eran cartas llenas de vida, de ilusiones, de buenas noticias. También de tristezas, de nostalgias, de despedidas. Cartas sin respuesta, cartas de enamorados, cartas de tímidos, cartas de osados, cartas lejanas, cartas esperadas, cartas anónimas, cartas que nunca llegaron...

Confieso que, cada vez que abro mi pequeño buzón, albergo la esperanza de encontrarme con una de ellas... (sino como las del cartero de Pablo Neruda, con las que, creo, me rendiría a los pies del remitente, con cualquiera de buenas inteciones como las que escribió Kafka a esa niña desconocida, aunque fuese inventada).

Una mera ilusión de alguien que hace tiempo, también, las dejó de escribir.

sábado, 11 de octubre de 2008

Sin principios


De pequeña me inculcaron eso de "Lo importante no es ganar sino participar". Durante años, esa frase me fue acompañando en todos mis juegos y, la verdad sea dicha, era un consuelo muy grande cuando, fuese en el juego que fuese, perdía. A la larga eso creó en mí uno de esos principios particulares, aplicables a otros ámbitos, que nos acompañan durante nuestra vida y defendí a capa y espada esa otra de "Hay que saber ganar y perder".

Teniendo claro lo anterior, poco a poco, fui viendo que, a parte de saber aceptar la victoria o el fracaso, lo importante en el juego era divertirse. Así que desde aquel momento, mi principio evolucionó a "El que gana es el que más se divierte", eso sí, jugando limpio.

Pero hoy, mis principios se han derrumbado. Resulta que me veo participando de un juego en el que yo no he pedido participar, me han obligado. Un juego sucio en el que todo son trampas y en el que no estoy para nada de acuerdo. Un juego en el que nunca ganas y siempre pierdes si eres un trabajador honrado. ¿Qué juego es ése? Pues uno que han llamado "Crisis mundial" o "Globalización" o "Burbuja inmobiliaria" o ... . En éste, sólo ganan los ricos, además, siempre. Tengan el viento a favor o lo tengan en contra, nunca pierden. Es decir, si el juego les va bien, se forran ellos solos y, si el juego les va mal, cubren sus deudas con el dinero de los pobres. Ya veis, ellos ganan sí o sí.

Ahora, ¿qué? ¿Qué hago con mi principio? ¿Sigo creyendo en él como una ilusa o lo cambio por este otro de "Lo importante no es ganar sino hacer perder al otro"?

Vaya asco de juego, en éste no sé perder y además no me divierto.

viernes, 3 de octubre de 2008

Pisando fuerte

Éste es el principio del espectáculo que vi el domingo pasado. Me encantó. Tenía muchas ganas de verlos, son los Stomp y me parecieron geniales. Qué ritmo, qué coordinación y qué... todo.



Iniciaron su gira 2008 por España el 17 de septiembre en el Auditorio de Palma de Mallorca. Actuaron, del 25 al 28 de septiembre, en el Teatre Principal de Lleida. Del 1 al 5 de octubre, estarán el Teatro Falla de Cádiz, del 8 al 12 de octubre en el Palacio de Festivales de Santander hasta finalizar, del 10 al 14 de diciembre, en el Auditori de Girona.

Dejo otro vídeo de ellos que, aunque no pertenece al espectáculo, lo encuentro también espléndido y es que, lo que consiguen hacer con sus cuerpos y con una diversidad de objetos, es, a mi entender e indiscutiblemente, música.

¡Buen fin de semana!

martes, 30 de septiembre de 2008

¿ ?

Foto de bornne


No es que hayan perdido la cabeza, es que la tienen atareadilla entre festejos mayores de Sant Miquel y ocupaciones laborales. Vamos, igualito que yo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

¿La mujer barbuda?


Suena el teléfono.

Yo: ¿Sí?
Mi cuñado: Tata tararara tata (música de circo)... Con todos ustedes, ¡¡El Gran Circo!!... tata tararara tata... Tenemos el honor de presentarles a... ¡¡El hombre bala!!... tarara tata...
Yo: A ver por dónde me vas a salir, cuñao...
Mi cuñado: Tata tararara tata... ¿Cómo no?, a ¡¡Los payasos Pony y Buffy!!... tarara tata...
Yo: ¿Qué sorpresa me vas a dar?
Mi cuñado: Tata tararara tata... Y por último, a... ¡¡LA MUJER... BARBUDA!!
Yo (sin poder articular palabra): ¡¡¡¡JAJAJAJAJAJA!!!!


No entenderéis nada, lo sé. Pero me explico.

El otro día estaba yo hablándole a un alumno en medio de clase. Un niño de siete años ¡tan lleno de inocencia y espontaneidad! No recuerdo qué le estaba explicando exactamente, pero lo hacía flojito y cara a cara, cuando me dice: "Senyoreta, tens barba" (los no catalanoparlantes también lo habréis entendido, seguro: "Señorita, tienes barba"). Será jodido el niño (perdón, natural)... y qué me dice que tengo barba, así sin venir a cuento. Sí es verdad que llevo algún tiempo que me van saliendo cuatro o cinco pelos y que tengo que ir arrancándolos porque los cabritos, como les deje libertad, crecen a sus anchas. Pero de ahí a verlos el chaval... Que me dejó el niño con la mosca en la oreja y cuando acabó la clase no dudé en ir a mirarme al espejo del baño. Y no, esos cuatro que tengo fichados no estaban. Supongo que me vería a contraluz el vello porque sino no me lo explico.

En esos momentos en que el niño me dejó desproveída de argumentos, aquí "la senyoreta" le contestó, con lo primero que me vino y sin pensármelo mucho: "Sí, tú cuando seas mayor también tendrás". Y él, muy conforme, sólo dijo "Sí". Ahora, porque el niñito tenía la edad que tenía, porque llega a ser un poco más mayor y me suelta un "Sí pero yo soy hombre".

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Fotomaig 2008


Bueno, bueno, bueno... Estoy que no quepo en mí.

En el mes de mayo, para las fiestas de Lleida, La Paeria (el Ayuntamiento de aquí) y FotoLlorens organizan, desde hace diez años, el concurso de fotografía FOTOMAIG, en esta ocasión, con la temática: "Los niños y la fiesta".

Aunque no tengo ni idea, acostumbro a echar muchas fotos porque me gusta pero, nada, con una cámara digital tipo turista, de esas pequeñitas con poca opción de maniobra. No era para profesionales, estaba abierto a quién quisiese, podías entregar hasta treinta y seis fotos, te regalaban una funda para la cámara con sólo inscribirte y, en el caso de ser seleccionado dentro de las primeras cincuenta, tu foto participaría en una exposición en la "Sala Municipal d'Exposicions de Sant Joan" (del 17 al 30 de septiembre) junto a las otras cuarenta y nueve. Este año me hizo gracia, me apeteció y me presenté (con el máximo de fotos permitido).

Ayer, a las ocho de la tarde, se celebró el acto de inauguración de dicha exposición y la entrega de premios. Con el preámbulo que os he hecho, habréis deducido que aquí la menda fue seleccionada, ¿verdad? Pues sííííííí. ¡Sí!

Aunque la foto escogida no era una de mis dos favoritas, ni quedé en uno de los tres primeros puestos (que ya hubiese sido la bomba...), el hecho de ser finalista, me tiene contentísima. Además, para que no quede la duda de si se presentaron sólo cincuenta (como me insinuó mi padre el día que me llamaron por teléfono para comunicármelo, je, je,...), os diré que se presentaron un total de trescientas cuarenta y dos personas y el jurado visionó unas doce mil trescientas fotos. ¿Es para estar orgullosa o no?

Con la intención de compartirlo con vosotros, aquí os dejo dos fotos: la primera es la seleccionada, tal y como la presenté (los dos niños son mis sobrinos), y la segunda, ya en la exposición.




Fotos de bornne

Por cierto, se me olvidaba decir que el premio para los ganadores consistía en un diploma y una cantidad económica para gastar en material fotográfico (no me enteré exactamente cuánto) y para los finalistas, otro diploma y un póster con las cincuenta fotos seleccionadas (bonito detalle).

jueves, 11 de septiembre de 2008

Causa-efecto



Ayer noche, en mi misma calle, los bomberos apagaron un coche que se había incendiado dentro de un garaje colectivo. No hubo daños personales, que yo sepa.

No tengo ni idea de cómo se produjo el fuego, ni si fue intencionado o por descuido.

El caso es que me hizo pensar en la foto de arriba que hice a mediados de agosto, cuando la temperatura aprieta. Es un tique del Mercadona, bastante chamuscado como podéis apreciar. Lo encontró, medio doblado, una de mis hermanas en el interior del coche de mi madre, en el suelo, justo encima de la alfombrilla del copiloto. Y os puedo asegurar que no se debió a ninguna chispa de cigarro (para los observadores que se hayan fijado en ese puntillo redondo y bien definido).

El coche, con sus años (exactamente doce), descansa siempre en la calle, expuesto a las inclemencias del tiempo.

Ante nuestro asombro y después de descartar las pocas posibilidades de causa, sólo nos quedó la opción de que los culpables de dicho efecto (todo un potencial de incendio) habían sido el sol y el cristal, con la complicidad (por supuesto sin intención alguna) de la mano humana que dejó ahí el papel.

Y es que ya lo dice la Ley de consecuencia: "Nada de lo que ocurre en la vida, en las personas, en las cosas, ocurre espontáneamente. Todo tiene una causa, no hay causa sin efecto, ni efecto que no tenga una causa".

Vamos, lo que podía haber sido y no fue. Para que vayamos dejándonos simples papelillos en el salpicadero, con lo inocentes que parecen... (y lo digo yo que tengo una pequeña colección de esos de la "zona azul", para más inri).

Bona Diada!!

viernes, 5 de septiembre de 2008

Aguas revueltas

Cuando el mar y el viento se enfrentan, los faros son testigos mudos de su lucha.



Estas impresionantes imágenes son de Jean-René Keruzoré del estrecho de "Raz de Sein", en el extremo oeste de Bretaña, en Francia.

martes, 2 de septiembre de 2008

Un cuento chino

"Hablan de la dignidad del trabajo.
Bah. La dignidad está en el ocio."



Mi trabajo me gusta y me llena. No lo acabo viendo como rutina (aunque realmente lo sea por el simple hecho de entrar y salir a la misma hora obligada cada día) porque mi ocupación habitual es intentar educar a personas (o, más bien dicho, a personitas que aprenden conceptos, procedimientos, valores, ... para poder llegar a ser mejores adultos) lo que significa que, sin buscarlo, cada día es diferente. Trabajo con niños de 3 a 12 años, así que imaginaros cuanta espontaneidad y variedad encuentro a diario.

A mí que no me digan que el tan de moda síndrome postvacacional tiene que ver con no estar a gusto con tu profesión (que puede darse el caso, por supuesto). Pero, para mí, eso es un cuento chino como otros tantos. Nos venden que sin trabajar la vida sería muy aburrida, que no nos sentiríamos útiles o realizados, ... ¡venga ya! No me lo creo.

Trabajamos porque, a la gran mayoría, no nos queda otra. Cierto es que el bolsillo es el que determina y, claro está, que las necesidades básicas hay que cubrirlas (podríamos hablar de esas falsas "necesidades básicas" creadas por el consumismo pero me extendería). El problema, en mi opinión, es que está muy mal montado. De siete días, cinco trabajamos (al menos en mi caso y sé que alguno dirá que lo tiene peor) y así, año tras año, durante mucho tiempo de nuestra vida. Muy, pero que muy, mal repartido.

¿Os imagináis poder abrir los ojos cada día sin despertador?, ¿u ocupar nuestro tiempo con las actividades que nos apetezcan?, ¿o simplemente no hacer nada porque ese día o en ese momento no hay ganas?, ¿o etc, etc, etc, ...?

Vaya. Yo os aseguro que no me aburriría.

Ayer estrené nuevo curso, añorando a mi antigua escuela en la que dejo muchas amistades, muchos compañeros y muchos alumnos y familias. Empiezo una nueva etapa laboral pero mantengo la misma ilusión con la que empecé.

Estoy contenta por ello y voy a seguir trabajando tan a gusto como hasta ahora. Pero, a lo que iba, que si me lo pudiese permitir, hoy no estaría acordándome de mis recién acabadas vacaciones. Éstas serían permanentes.

Muy buenas, de nuevo, a todos los que estáis ahí.

domingo, 24 de agosto de 2008

Cuenta atrás


Empieza mi cuenta atrás. Aunque no quiera, llegó mi última semana de vacaciones. Me voy al Delta de l'Ebre a cargar un poco más las pilas.

Que os vaya muy bien a tod@s y hasta la vuelta.

La vida en el pueblo


Nada más llegar al pueblo me pareció como si el tiempo no hubiera pasado para él. Después de doce años (¿doce? Creía que eran menos), casi todo estaba en el mismo lugar y de la misma manera. El mismo horno de pan, las mismas rosquillas, el mismo consultorio, los cuatro bares de siempre, los mismos calamares, la misma carnicería, los mismos chorizos, la misma fuente de "La Hontanilla", las mismas lentejas, los mismos girasoles y las mismas pipas, los mismos ajos, los mismos melones, la misma piscina, las mismas siestas, el mismo calor de las cuatro de la tarde, las mismas noches al fresco (cada uno con su silla), las mismas fiestas, la misma banda, el mismo baile, la misma plaza de toros, el mismo encierre, la misma gente (recordando a los ausentes), la misma churrería, las mismas porras con chocolate, molinos viejos, molinos recientes, las mismas viñas, las mismas casas blancas (y alguna más moderna), las mismas calles (y alguna nueva), el mismo sosiego, la misma vida.

Volvieron a mí recuerdos de la infancia y de la adolescencia. Recuerdos llenos de nostalgia y de alegría.

lunes, 11 de agosto de 2008

Lo que tú quieras oír

Dicen que este corto español es el tercer vídeo más visto en YouTube a nivel mundial y yo me acabo de enterar.



Personalmente, me ha gustado mucho. Al final, lo que cuenta es cómo uno se sobrepone a los contratiempos.

martes, 5 de agosto de 2008

Escapada del país de los Pirineos

Foto de Charly Flickr

La semana pasada tenía previsto estar tres días en ese bonito y pequeño país llamado Andorra, visitando a una buena amiga que lleva viviendo allí ya seis años. Finalmente, por adversidades climatológicas, no fueron tres, sino casi cuatro.

Después de pasar unos días muy agradables en su casa, poniéndonos al día nuestras vidas, paseando por la ciudad, cenando al aire libre (porque hay que ver lo bien que se estaba de temperatura, hasta chaquetilla llevábamos),


Foto de bornne

haciendo alguna compra (poca porque aquello es una continua tentación y no tan barata como años ha)

Foto de Danielzolli


y disfrutando de un paisaje tan verde,

Foto de bornne

cargábamos nuestras maletas (algo más tarde de lo previsto) hacia las ocho menos cuarto del viernes por la tarde en su coche (pues ella también volvía a Lleida) cuando nos sorprendió una tormenta de verano de esas en las que el cielo descarga agua con toda su rabia.

A los quince, veinte minutos, la lluvia dejó de ser tan intensa y nos encontrábamos paradas en una caravana (a unos dos km de casa y antes de la frontera) cuando empezaron a pasar bomberos, policias y excavadoras a doquier. Pensamos que había ocurrido algún accidente de tráfico gordo y no podíamos hacer otra cosa que esperar.

Durante más de dos horas, en las que las sirenas de los servicios de emergencia fueron continuas, el caos producido y sin saber exáctamente la causa, fue poniéndonos cada vez más nerviosas. Intentamos saber por alguna emisora de radio qué era lo que sucedía pero, al no encontrar nada, bajé a preguntar a las puertas de un hotel en el que estaban sacando cubos de agua y me comentaron que habían oído que se habían producido desprendimientos a la altura del edificio de la aduana debido a la tromba de agua y que no sabían si había atrapado a algún coche. Se nos pusieron los pelos de punta.

Al rato y viendo que la cosa no mejoraba, llamamos a la policía. Nos informaron de que la frontera estaba totalmente cerrada y nos aconsejaron que, si teníamos sitio donde dormir, diésemos media vuelta porque no se sabía cuando se iba a restablecer el orden.

Así lo hicimos. Eran más de las diez de la noche. Podíamos haber escapado de la situación por la única otra salida, por la frontera francesa de Pas de la Casa pero, al estar a unos 30 km de distancia, consideramos que era ya muy tarde y estábamos cansadas para sumarle esos kilómetros a los 141 restantes.

En la televisión andorrana informaron de lo ocurrido. Las fuertes lluvias produjeron diferentes desprendimientos y el desbordamiento del río Runer. No había que lamentar daños personales, los trabajos de limpieza durarían toda la noche y estaba previsto poder abrir la frontera hacia las ocho de la mañana del día siguiente.

Finalmente, pasamos la frontera sobre las diez de la mañana del sábado.

Así es la vida, algunas veces, uno busca la aventura y otras, la aventura viene sola, sin buscarla.

Artículo relacionado

Otro artículo relacionado (contiene un pequeño vídeo de lo ocurrido y está en catalán)

domingo, 3 de agosto de 2008

Escapada al país de los Pirineos



Esta señal estaba en el microbus que me llevó a Andorra la semana pasada. Atentos al detalle.

Creo que, en vez de titular la entrada "Escapada..." hubiese sido mejor optar por "Visita al país de los Pirineos", no vayan a creer que les voy a explicar que me salté la prohibición, porque no fue así. Los escapes gaseosos mejor en la intimidad de cada uno. ¿No creen?

martes, 29 de julio de 2008

Canal du Midi

Foto de bornne


¡Muy buenas! Aquí estoy de vuelta (je, je,...y sí, enterita aunque con algún que otro morado, de diversos golpes sin importancia, y alguna llaga hecha con las cuerdas de amarrar en la mano, por no acordarme de los guantes en su momento) para explicaros el viaje.

Ha sido una experiencia muy gratificante y muy recomendable. Aunque también muy intensa y muy laboriosa. Los paisajes preciosos y, en general, la gente, muy, muy amable.

Después de la instrucción (algo breve) cogimos el barco, en Port Cassafières y empezamos nuestro itinerario hacia Capestang. Los inicios fueron de risa pues el barco hizo tantas eses que parecía capitaneado por ebrias. Pero conseguimos hacernos con él y su manejo fue paulatinamente mejor. El truco estaba en equilibrar constantemente el timón. Dar la orden y a continuación la contraorden. El barco tarda en reaccionar hacia el lado que quieres dirigirlo, así que hay que anticipar constantemente dichas órdenes. Una vez, visto lo anterior, el volante a penas lo mueves, a no ser que haya que maniobrar.

En seguida llegaron las esclusas hacia arriba (es decir, pasábamos de un canal inferior a otro superior. En mi opinión más difíciles que las de bajada). Las tres primeras bastante bien pero, al llegar a la cuarta, tuvimos el susto del viaje. Tuvimos la mala suerte de dar con un esclusero muy desagradable y poco solidario que, en vez de ayudarnos, nos lo complicó. La manera que nos explicaron de pasar las esclusas funcionó en las primeras (que eran pequeñas y el desnivel aceptable). Mi amiga salía del barco unos 100 m antes, avisaba al esclusero o esclusera, esperaba a que yo entrase con el barco en la esclusa, le lanzaba las dos cuerdas con las que lo sujetábamos (una delante y la otra detrás), la esclusa se llenaba de agua y, cuando alcanzaba el nivel del siguiente canal, se abrían las compuertas). Pero esa técnica (que nos explicaron en la instrucción) no servía para las esclusas grandes y con amarres de muro. Me explico. La cuarta esclusa, justo antes de entrar en el puerto de Béziers, nos cogió de sorpresa (por novatas). Nos dispusimos a repetir la misma operación que en las anteriores. Mi amiga bajó del barco, habló con el esclusero y le dijo (como a todos) que éramos primerizas, por si hacía falta echarnos un cable. El señor se negó y dijo que no nos iba a ayudar porque simplemente teníamos que sujetar las cuerdas. Sencillo para él que estaba harto de verlo pero muy mala sombra tuvo con nosotras. El problema vino en que entré sola a la esclusa, que me pareció enorme, e intenté lanzar la primera cuerda, pero la pared era altísima y me fue imposible. El esclusero, sin esperar a que estuviese sujeta, empezó a llenarla de agua y pasé momentos de miedo pues el barco, con la fuerza del agua entrante, iba de un lado a otro y yo me veía de cabeza adentro. Mi amiga, también asustada, no podía hacer mucho pues no podía coger las cuerdas e, impotente, sólo podía mirarme desde lo alto (ella no tenía que haber salido del barco pero no lo supimos hasta ese momento). No sé cómo logré hacerlo, pero al darme cuenta de que los amarres eran hierros que iban del suelo hacia arriba, paralelos al muro, logré engancharme a uno y, con el barco totalmente en diagonal, pude estar sujeta hasta subir completamente el nivel. Es cierto que nosotras no teníamos experiencia pero el esclusero se portó muy mal. A parte de no comentarnos nada de los amarres de pared, hizo entrar el agua sin haber sujetado el barco, cosa que no hizo nadie en las 24 esclusas que pasamos.

En fin, después de esa esclusa en la que lo pasamos francamente mal, nos acobardamos un poco pues después venían las siete esclusas seguidas de Fonséranes. Decidimos hacer un alto en el camino, visitar Bèziers y coger fuerzas para el día siguiente.

Lo primero que hicimos, nada más despertarnos y desayunar, fue ir a inspeccionar en bici lo que se nos venía encima para decidir qué hacer. Allí, conocimos a un francés jubilado que, al explicarle nuestra última esclusa, se ofreció a acompañarnos a pasar las siete y, cómo no, aceptamos su generosa ayuda. Él pilotaba y nosotras nos ocupábamos de la sujeción. Todo de maravilla.

A partir de ahí, nos volvimos a relajar y pudimos disfrutar del resto del viaje. Después de Fonséranes, y ya solas, el paisaje se volvió más y más bonito. Más naturaleza y los pueblos, encantadores.

Llegamos a Colombiers y decidimos, por falta de tiempo (pues teníamos que hacer el mismo itinerario de vuelta), llegar a Capestang en bicicleta (pues con ellas, íbamos más rápidas que con el barco. La velocidad media de la nave era de unos 15 km/h).

Por no extenderme mucho, el viaje lo he resumido en la presentación de abajo. Espero que os guste y que disfrutéis de las fotografías. Recomendar a quien quiera ir que vaya con tiempo (nosotras sólo estuvimos cinco días y se nos hicieron cortísimos; cuando más empezábamos a disfrutar, tuvimos que regresar) e ir, mínimo, tres personas (una de capitán y las restantes para amarrar, sujetar y ayudar tranquilamente).

Dejamos el barco y nos acercamos en coche a Carcassone, que nos quedaba a unos 75 km y hubiera sido nuestro destino de llegada con el barco si hubiésemos tenido más tiempo. Una ciudad medieval preciosa en la que, todavía hoy en día, siguen viviendo unos 120 habitantes. Hay muchísimo comercio (casi demasiado, para mi gusto), entre restaurantes y artesanos, y las murallas (de unos 3 km de longitud), junto con las casas, las torres, las fortificaciones y la catedral de St. Michel, se conservan perfectamente.

Para mí ha sido una experiencia muy bonita y enriquecedora. Tanto es así que espero volver a hacer algún otro recorrido fluvial como éste. Espero que os animéis porque, realmente, vale la pena.




video

viernes, 18 de julio de 2008

Faire un tour

Foto de ilaiza

Amig@s, me voy por unos días. Mi baúl va a seguir llenándose por el sur de Francia y espero volver enterita para explicaros esta nueva experiencia que, por un lado, me tiene ilusionadísima pero, por otro, algo acongojada. Una amiga y yo nos hemos decidido a recorrer una pequeña parte del Midi francés en un crucero fluvial por canales, pilotando nosotras mismas la embarcación. Como lo leéis, nosotras, ¡capitanas!

Me lo recomendaron, me informé, lo propuse y nos decidimos. No sé yo dónde nos habremos metido... pero confío y deseo que todo salga bien y sea yo quien lo recomiende.

En Francia (al igual que en otros países como Holanda, Irlanda, Italia y Escocia) no se requiere tener un permiso especial para conducir un barco de este tipo ni es necesario tener experiencia previa para manejarlo. La compañía arrendadora, una vez allí, nos impartirá una clase previa de manejo (de una media hora) que, según aseguran (y más vale que sea cierto), es suficiente para conocer las principales reglas de navegación. Tras la instrucción, nos darán un permiso provisional mientras duren nuestras vacaciones. A parte, se nos ha enviado un manual (en formato pdf) lleno de consejos e instrucciones a seguir para evitar incidencias, que me lo he leído ya dos veces para ir con las cosas bien claritas (aunque me está pasando como con los prospectos de los medicamentos, cuanto más los leo más aprensiva me pongo...).

En fin, dejando los temores de novata a un lado, el crucero parece que promete. Tendremos la oportunidad de parar o navegar cuando nos apetezca, de visitar pueblecitos desconocidos para las dos (pues llevamos bicicletas con ese objetivo), de bañarnos donde se preste, de tomar el solete (esperando que nos haga buen tiempo, claro), de aprender a pasar esclusas, de disfrutar de la gastronomía nuestra o la propia del lugar,... y, en definitiva, de disfrutar de unos días de descanso y desconexión muy apetecibles.

El día de salida será el lunes así que, si algun@ de vosotr@s ya conoce este tipo de turismo, estaré encantada de leer vuestras opiniones y consejos.

Buenas vacaciones para quienes las tengan y que vaya muy bien a tod@s. ¡Hasta la vuelta!

viernes, 11 de julio de 2008

Rutinas ancestrales


Foto de Altamar


Hablábamos, hace poco unas amigas, de uno de esos temas que suelen aparecer frecuentemente entre las mujeres como es la depilación y más en estas épocas de destape.

Un tema asiduo por lo mucho que nos causa. Dolor, que por suerte dura lo que dura la suma de estirones si no se tiene una piel delicada, y aburrimiento, por el continuo crecimiento en intervalos cortos de tiempo.

A mí personalmente, me cuesta entender esa fijación que tenemos los humanos en ir contra la naturaleza. Pero ¿no nos damos cuenta de que si salen por algo será? Y además, ¿alguien puede explicarme en qué nos beneficia quitárnoslos?

Yo entiendo que el de los sobacos tenga un sentido. En esa concavidad, en la que no hay mucha corriente de aire, la humedad se queda agarrada al vello y el tufo pueda llegar a ser inaguantable. Bien. Entiendo que en otras épocas, el pelo podía servir de hogar a ciertos animalitos "chupasangre" y fuese necesaria hacerla para erradicarlos. Por higiene y salud, de acuerdo. Pero, ¿ahora? Yo no le veo otra explicación más que por cultura (excepto aquellos que se la hacen por alguna finalidad útil como los deportistas por sus marcas, por ejemplo).

Aunque los tiempos evolucionen (y la limpieza con ellos) y ya se haya perdido esa necesidad, seguimos haciéndolo desde entonces. Je, curiosamente, sólo las mujeres (los hombres sólo aquellos que quieran). Tanto es así que, entre las primeras, a quien no lo hace no se le ve con buenos ojos.

Entre nosotras, como casi siempre en este asunto, estuvimos todas de acuerdo.

Hoy he abierto el correo y una de ellas me ha enviado este texto que me ha gustado mucho. Dice que dicen que lo firma Albert Einstein pero que desconoce si es cierto o no.

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los investigadores lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a golpes. Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas.


Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera. Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo.


El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido. Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas. Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería: "No se, las cosas siempre se han hecho así aquí..."! ¿Le suena conocido? No pierda la oportunidad de pasar esta experiencia a sus amigos, para que, de una o de otra manera, se pregunten por qué están golpeando ....y por qué estamos haciendo las cosas de una manera, si a lo mejor las podemos hacer de otra forma más efectiva. "Es más fácil desintegrar un átomo que un pre-concepto" .

lunes, 7 de julio de 2008

Confesión de orígenes taurinos

Foto de Eneko Alonso

Soy navarrica de nacimiento y por parte materna. Aún estando lejos, siento los sanfermines muy cerca. Desde que tengo uso de razón, mi madre y mi abuela (que siempre vivió con nosotros) nos despertaban puntuales a las ocho menos diez para no perdernos los encierros. Con lo años, lo he seguido haciendo aunque, reconozco, no con tanta fidelidad. Si hay un día que no me apetece madrugar, pues nada, ya se verá en alguna repetición. La imagen más grabada que tengo es del día del chupinazo, de año tras año, de ellas dos emocionadísimas en el momento de lanzar el cohete.

Por parte paterna, también llevo sangre manchega. Al pueblo de mi padre, en el interior de la Mancha, hemos ido todos los veranos de mi infancia y, como no, coincidiendo con la fiesta mayor. En él, siempre ha habido corridas. Antiguamente en plazas hechas para la ocasión con remolques y desde hace algunos años en una plaza pequeña que construyeron.

Así que, obviamente, esta confesión de orígenes se debe al objetivo de que se entienda mi relación con los toros, que han estado presentes durante toda mi vida.

Reconozco que el miedo que tengo al toro, como animal, es superior a mí. Es un miedo atroz y es que mis peores pesadillas que recuerdo siempre han sido con ellos.

En estos ensueños angustiosos y ocasionales, normalmente, han aparecido persiguiéndome. Yo siempre huyendo y subiéndome a cualquier cosa que esté en alto. A veces en la copa de un árbol en medio del campo, otras encima de un armario porque el toro ha entrado en casa,... Pero la peor de todas fue el día que soñé que, para huir de él, escalaba una especie de plaza de toros hecha de andamios y ¿el toro? El toro detrás, escalando como yo. Para flipar. Hay que ver lo que es la mente.

Cierto es que, de muy pequeñita, estando cogida de la mano de mi abuelo paterno, en las fiestas de un pueblo de al lado, se escapó un toro y pasó por delante nuestro. Justo por delante. No sé muchos más detalles, porque supongo que se hablaría lo suyo en su momento y yo era muy pequeña como para acordarme, pero la escena del toro sí la visualizo. Supongo que algo tendrá que ver.

Una vez, una amiga de la universidad a la que se lo comenté, me dijo que significaba peligro de muerte o alguna pérdida. Yo no creo mucho en el simbolismo de los sueños pero, después de oír eso, me acojoné viva. Estuve unos días con el temita rondándome por la cabeza, pero ahí quedó.

Ahora, hace mucho tiempo que no he vuelto a soñar con toros, cosa que me alegra profundamente.

Hoy me he despertado para ver el primer encierro de este año. He vuelto a ver a esos mozos de blanco y rojo que, con esa inexplicable pasión, corren a escasos metros del animal y he vuelto a pensar en lo mismo que pienso en cada carrera: en la valentía que tienen y en lo mucho que les debe compensar esa sensación tan intensa porque lo que es yo, ni por todo el dinero del mundo.

A los que están in situ y a los que estamos in absentia, ¡Viva San Fermín!

viernes, 4 de julio de 2008

Va de cortos

Dejo tres cortos con el amor como temática en común: el primero, fugaz , el segundo, analógico y el último, enfermizo.

Corto 1: Peut être (Quizás) de Aitor Uribarry


Corto 2: Triste historia de amor analógico de Paul Rommer


Corto 3: 7:35 de la mañana de Nacho Vigalondo

miércoles, 2 de julio de 2008

¿Llegaron las rebajas?

Por estas fechas, acostumbran a llegar las típicas imágenes de esos centros comerciales abriendo sus puertas el primer día de rebajas en las que más de un consumidor corre, tal como un buen fondista, por ser el primero.



Ah, que no. Me lo había parecido.

lunes, 30 de junio de 2008

Robo vital

Foto de cucutrash


Aparqué el coche cerca del paseo marítimo de Barcelona. Tuve suerte, esa tarde di con el sitio a los cinco minutos, pero tuvo que ser en "zona azul". Sólo faltaban tres cuartos de hora para que fuera gratuito así que el sablazo fue soportable.

Busqué la máquina para pagar, eché un euro con sesenta, puse el tique en el salpicadero y cerré el coche.

A la hora y media volvía de dar un paseo cuando vi que el pestillo estaba levantado y estaba segura de haberlo cerrado. Miré por la ventanilla y vi uno de los respaldos de los asientos traseros bajado y una de mis bolsas en el asiento de al lado rota y con los papeles de su interior desparramados.

-Me han robado la maleta- dije. Abrí el capó y así fue. Mi maleta no estaba, se la habían llevado.

Después de unos minutos de rabia e impotencia había que reaccionar. Llamé a "los mossos".

-Tiene usted que acercarse a la comisaría para poner la denuncia. Venga con el coche para poder cerciorar los hechos.- Me dijo "una mossa" muy amable.

Una vez en la comisaría, me tomaron los datos y me señalaron una sala donde esperar hasta que me llamaran para tomarme declaración de lo ocurrido.

Delante de mí, sólo una pareja pamplonica a la que le habían hurtado la cartera. Dos horas de espera inexplicables dieron para mucha conversación y para aumentar la mala leche.

Después de una queja verbal por semejante tiempo perdido, llamaron a los navarros. Mi turno se aproximaba cuando apareció en escena una mujer de unos treinta y cinco años embarazada, nerviosa y acompañada de su hijo que no debía de pasar de los diez.

- Quiero denunciar a mi marido.- Fueron sus primeras palabras. Se me pusieron los ojos como platos.

El niño se sentó en la butaca que había a mi derecha y la madre enfrente. Al minuto irrumpió en la sala un hombre como un gorila de grande, rapado, moreno de piel, con una camiseta de tirantes que dejaba ver un gran número de tatuajes. - ¡Mi marido, es mi marido!- dijo ella .

El ambiente se volvió tenso, la mujer se levantó del asiento, el niño se puso a llorar y, en décimas de segundo aparecieron cuatro agentes que rodearon al individuo que manifestó - Yo también quiero denunciar a mi mujer.-. La escena me resultó tan incómoda que me pareció ficción. Acaricié el brazo del niño, mientras le dije en voz baja - Tranquilo.- Me miró e imaginé cuántas veces habría presenciado números como aquél. Sentí pena e impotencia.

- No voy a poner la denuncia.- Concluyó la madre. Los policías insistieron en que se sentasen pero la mujer dijo no tener miedo y salió por la puerta con su niño y su "gorila".

Al rato me llamaron. Tomé asiento en un despacho donde, durante media hora, relaté los datos del robo, los daños del vehículo y la lista de objetos substraídos.

Salí de la comisaría. Me dispuse a coger mi coche y vi, de refilón, a la madre embarazada, a su hijo de unos diez años y al "gorila", todavía en la acera, supuestamente, hablando. Aún sin maleta y con la puerta forzada, me sentí afortunada. Mi robo sólo era material, el del niño, vital.

jueves, 26 de junio de 2008

El profeta del condón

Gabriele Paolini se podría enfrentar a tres meses de cárcel. ¿Su delito? Sabotear conexiones en directo en las televisiones italianas durante más de una década. ¿Su objetivo? Recordar a la audiencia la importancia del uso del preservativo y evitar así enfermedades como el Sida, después de que uno de sus amigos muriera por este motivo. ¿Su gracia? Haber entrado en el libro “Guiness de los records” por haber conseguido boicotear 20.000 retransmisiones. ¿Una de sus mayores hazañas? Haber entregado un condón al mismísimo Papa Juan Pablo II en 1995. "Santidad, ¿ha tenido alguna vez una erección?", le dijo mientras ponía un profiláctico en su mano. Pasen y vean un resumen de sus peculiares apariciones.



No sé si su manera de reivindicar es la más correcta pero yo le recordaría, por si acaso, eso que bien dijo una vez Einsten: "Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor".

domingo, 22 de junio de 2008

Operación lumínica


Foto de DavidGorgojo


Llevo casi mes y medio con la bombilla de mi habitación fundida. Es de una dejadez absoluta, lo sé. Pero es que en todo este tiempo, no he encontrado "el momento" y sí un "mañana lo hago". Y en éstas sigo.

Cada vez que entro, a horas de poca claridad, no me acuerdo y presiono el interruptor, sin ninguna respuesta, obviamente, y lo primero que viene a mi cabeza es un "¡¿otra vez!?" a mí misma. Entonces tengo que dirigirme hacia la mesita de noche, encender la lamparita y volver a maldecir el por qué sólo me acuerdo que tengo que comprar la bombilla en ese instante (eso si antes no me he tropezado con algún que otro obstáculo inoportuno)...

Esta es mi operación unas dos veces al día, como mínimo.

La causante yo sé cuál es. La pereza, no es otra. Teniendo en cuenta que se la considera uno de los Siete Pecados Capitales, ¡buf!, imaginad mi conciencia como está sabiendo que soy una pecadora. Pues con remordimientos de ella misma por continuar haciéndolo aún sabiéndolo. Pero es que me pasa una cosa, la lámpara es relativamente nueva, de hará unos dos años, y recuerdo que la bombillita no es de las estándares, es de esas alargadas, especiales, que no las puedes tocar con los dedos porque sino se funde o ilumina menos y además valen tres veces más. Así que no me queda otra que desmontar la lámpara para poder comprar una igual. Su desmontaje es algo delicado, vamos, que hay que echar un ratito y siempre encuentro algo más importante que hacer.

La guasa viene en que, esta semana pasada, se me fundió la que tengo aquí al lado del ordenador y, en cuestión de unas horas, la del comedor. ¡Vaya con la conexión de las cosas! ¡En unos cuantos años no he tenido que cambiar ni una y ahora se me ponen de acuerdo!

Como no espabile, esto va a ser una ruina, a no ser que haga como dicen que hacían los rusos en épocas de penuria: la gente se las llevaba a su lugar de trabajo, las reemplazaba, se llevaban a casa bombillas que funcionaban y la operación les salía redonda.

O eso, que ya sería pecar mucho, o a dos velas.

jueves, 19 de junio de 2008

¿Sol o Luna?

viernes, 13 de junio de 2008

Fiume Sand Creek

Ésta y "Un giudice" son de las canciones que más veces seguidas habré escuchado. Las dos pertenecen a Fabrizio de André (Génova, 1940 - Milán, 1999), para mí, uno de los mejores cantautores que ha habido. Avanzado en su tiempo, con innumerables e innegables valores como compositor e intérprete y, aunque parezca incomprensible, sigue siendo un desconocido fuera de su país.

Debió ser por el 1993 cuando un amigo italiano me habló de él regalándome una cinta. La escuché y me enganchó. Me gustan sus letras, me gusta su voz, me gusta lo que expresaba y sigue expresando...

Hace tiempo que no lo escuchaba pero hoy, no sé porqué, me he acordado de él.

"Fiume de Sand Creek" es una canción que narra una masacre, una de tantas que cometieron los estadounidenses contra los indios en el siglo XIX.



La masacre de Sand Creek de 1864

En noviembre de ese año, un notable jefe cheyene, Caldera Negra, después de firmar la paz con el gobernador de Colorado, se había refugiado en la aldea de Sand Creek para pasar los meses más duros del invierno. Una partida de 700 “voluntarios de Colorado”, tropas que servían fuera del control militar, al mando del coronel Chivington, asaltaron por sorpresa la aldea cheyene. Los indios airearon banderas blancas e, incluso, Caldera Negra agitó en lo alto la enseña de Estados Unidos. Pero Chivington ordenó el ataque, siguiendo su filosofía expresada antes de partir desde Denver en busca de Caldera Negra: “Voy a matar indios y creo que es justo y honorable usar de todos los medios que Dios ha puesto a nuestro alcance para matar indios. Hay que matar a todos y cortarles las cabelleras, grandes o pequeños, porque las liendres acaban por convertirse en piojos”.

Como resultado del ataque, 105 indios murieron, de ellos solamente 28 guerreros, y el resto, mujeres, ancianos y niños. Los voluntarios de Chivington mutilaron los cadáveres y les cortaron las cabelleras, una costumbre que, contra lo que nos ha hecho creer Hollywood, no fue imitada por los blancos de los indios, sino justamente al contrario. Caldera Negra logró escapar herido de la masacre y los voluntarios fueron recibidos en Denver como héroes. En los meses siguientes, los indios asaltaron caravanas, ranchos y estaciones de diligencias, causando numerosos muertos entre los blancos. Sólo cuando las autoridades de Washington abrieron una investigación a fondo y condenaron los hechos de Sand Creek, los indios se calmaron. Pero la paz lograda en 1865 duraría poco tiempo.



Su letra original dice:

Fiume Sand Creek

"Si son presi il nostro cuore sotto una coperta scura,
sotto una luna morta piccola dormivamo senza paura.
Fu un generale di vent’anni,occhi turchini e giacca uguale.
Fu un generale di vent’anni,figlio d’un temporale.
C’è un dollaro d’argento sul fondo del Sand Creek.

I nostri guerrieri troppo lontani sulla pista del bisonte,
e quella musica distante diventò sempre più forte.
Chiusi gli occhi per tre volte,mi ritrovai ancora lì.
Chiesi a mio nonno, "è solo un sogno?", mio nonno disse "sì".
A volte i pesci cantano sul fondo del Sand Creek.

Sognai talmente forte che mi uscì il sangue dal naso,
il lampo in un orecchio nell’altro il paradiso.
Le lacrime più piccole,le lacrime più grosse,
quando l’albero della neve fiorì di stelle rosse.
Ora i bambini gioccano (dormono) nel letto del Sand Creek.

Quando il sole alzò la testa tra le spalle della notte
c’erano solo cani e fumo e tende capovolte.
Tirai una freccia in cielo per farlo respirare.
Tirai una freccia al vento per farlo sanguinare.
La terza freccia cercala sul fondo del Sand Creek.

Si son presi i nostri cuori sotto una coperta scura,
sotto una luna morta piccola dormivamo senza paura.
Fu un generale di vent’anni,occhi turchini e giacca uguale.
Fu un generale di vent’anni,figlio d’un temporale.
Ora i bambini dormono nel letto del Sand Creek."

Y traducida en español, para entendernos:

Río Sand Creek

"Han tomado nuestro corazón bajo una manta oscura,
bajo una luna, muerta, pequeña, dormíamos sin miedo.
Fue un general de veinte años, ojos azules y chaqueta igual.
Fue un general de veinte años, hijo de un temporal.
Hay un dólar de plata en el fondo del Sand Creek.

Nuestros guerreros demasiado lejos sobre la pista del bisonte,
y aquella música lejana se volvió cada vez más fuerte.
Cerré los ojos tres veces, me encontré todavía allí.
Pregunté a mi abuelo, "¿es sólo un sueño?", mi abuelo dijo "si".
A veces los peces cantan en el fondo del Sand Creek.

Soñé tan intensamente que me salió sangre de la nariz,
el relámpago en una oreja, en la otra el paraíso.
Las lagrimas más pequeñas, las lagrimas más grandes,
cuando el árbol de la nieve floreció de estrellas rojas.
Ahora los niños juegan (duermen) en el lecho del Sand Creek.

Cuando el sol alzó la cabeza entre los hombros de la noche
sólo había perros y humo y tiendas tumbadas.
Tiré una flecha al cielo para hacerlo respirar.
Tiré una flecha al viento para hacerlo sangrar.
La tercera flecha búscala en el fondo del Sand Creek.

Han tomado nuestros corazones bajo una manta oscura,
debajo de una luna, muerta, pequeña, dormíamos sin miedo.
Fue un general de veinte años, ojos azules y chaqueta igual.
Fue un general de veinte años, hijo de un temporal.
Ahora los niños duermen en el lecho del Sand Creek."



La segunda canción que he mencionado al principio, "Un giudice", es la que más me gusta: me encanta como suena la rima de sus palabras, su timbre de voz, su vocalización, esa melodía, esa guitarra enérgica que acompaña sutilmente ... Todo un conjunto de elementos agradables. Habla de los sentimientos de un enano en un mundo no diseñado para él. Con voluntad, rencor y perseverancia se convierte en juez, vengándose, desde su nueva posición, de aquellos que antes se creían superiores a él.

Fabrizio de André murió en 1999 dejándonos su esencia en cada una de sus notas y sus palabras.

miércoles, 11 de junio de 2008

Poco más de una hora


Hace unos días, aprovechando unas gestiones que tenía que realizar en Barcelona, probé, ¡por fin!, esos nuevos trenes que tanto esperábamos. Esas oídas lanzaderas llamadas "Avant" que decían que te acercaban a la capital de nuestra autonomía en poco más de una hora. Atrás quedaban esos inolvidables viajes llenos de aventuras, de retrasos, de averías, de interminables horas, de retroceso (más que nada, porque tu asiento estaba de espaldas a la dirección del movimiento), de charlas amenas entre desconocidos, de melodías politónicas diversas, de innumerables paradas, de esperas para dar prioridad a otros superiores (sobretodo a nuestro apreciado TALGO), ... En fin, de recuerdos, creía yo.

Pues bien, si me preguntan mi opinión, voy a ser sincera, diría que el tema ha mejorado bastante aunque ciertas cosas, tristemente, parece que van a seguir como antes. Me explico.

Cogí billete de ida y vuelta. Ahora, visto en la perspectiva, le llamaría de..., no sé, del ying y el yang o algo como el billete de la noche y el día o de cualquier otro modo que exprese lo opuesto, en este caso, el bueno y el malo.

El viaje de ida fue estupendo, vamos hablé de él de maravilla: rápido, confortable, con sólo una parada super puntual en el Camp de Tarragona (destacar que esa estación está a 15 kms de su ciudad), sin ruidos, la gente en silencio y a la suya, sin una melodía politónica (nada más arrancar un mensaje de bienvenida incluye el "silencien sus teléfonos móviles, por favor y hablen entre vagones") y, con la única pega de que la mayoría íbamos de espaldas. Pero, a grosso modo, bien. Más o menos, éste sería el ying, ¿no?

Ahora viene el yang. El viaje de vuelta fue horroroso. Todos pensaréis que llegaría con retraso, que oiría móviles, gente hablando fuerte, que habría paradas,... pues no. Aquí, Renfe no tenía mucho que ver. Va en relación con "esas charlas amenas con desconocidos" que he mencionado antes, pero quitándole lo de amenas. Estuve durante una hora y 10 minutos totalmente absorta por la incredulidad ante lo que mi persona estaba presenciando y totalmente impotente para reaccionar por el asombro. Todas esas sensaciones de las que hablaba antes quedaron anuladas por completo. Me tocó en el asiento de mi izquierda una mujer cincuentona y bien alimentada, estrafalaria pero resultona, que no la puedo definir más precisamente que con la palabra: enferma.

Nada más sentarse, a los 10 minutos de hacerlo yo, dio su bienvenida como muy alegre, "a grito pelao". Me quité las gafas, con una mano, que me había puesto para disponerme a leer una revista que tenía en la otra, la miré y así me quedé durante todo el viaje. Estupefacta ante un monólogo lleno de historias enlazadas sin sentido, con cambios de humor constantes, de contradicciones, de cambios de volumen, de... cosas rarísimas (dijo que tenía un burka porque le gustan pero que el pañuelo se lo ponía tipo pirata o que ninguno de su familia se salvaba de cruel y que nadie le quería o que tenía no sé cuantas endermedades rarísimas o que tenía tantos montones de bolsos y zapatos de "los chinos" que no sabía ni donde guardarlos o yo que sé cuantas cosas más ¿?). Y todo ello sin respirar, quiero decir, sin hacer ni una sola pausa. Horroroso, me reitero. Los otros pasajeros no hacían más que mirar como disimuladamente y yo que me iba sulfurando, poco a poco, por dentro (ahora me veo como la telefonista que escuchaba en "Encarna de noche").

Ya sé que os preguntaréis que porqué no me levanté y me fui. Pues, ni idea. Me quedé como eclipsada, su discurso me lo dedicó a mí. Lo hizo mirándome continuamente y, acordaros que las distancias entre butacas tampoco son grandes. Hasta me tocó el brazo en dos o tres ocasiones. Os entiendo, yo también me lo pregunto.

Nada más oír el mensaje de despedida acercándonos a la bendita estación me levanté y uno de los pasajeros de atrás también. Nos miramos y él me hizo un "buf" silenciado y yo le contesté con lo mismo. Mi ocasional acompañante se ofreció a ayudarme con las maletas y yo le contesté un "No, gracias" a lo que ella replicó "Gracias por escucharme" y yo con un "De nada, mujer".

Me fui a casa de una de mis hermanas a desahogarme. Llegué con un estado de nervios "que ni pa qué".

Eclipsada, ya digo. Y eso que, ese viaje, iba de cara.

Me hubiera encantado explicaros mi visita, de poco más de una hora, en la Casa Batlló de Gaudí, pero lo haré en otro momento.

domingo, 8 de junio de 2008

Uno, dos, tres,... probando, probando

Ahora que se acercan las vacaciones escolares, los días largos y la infinidad de horas libres con niños, vamos a recordar, con este vídeo, esos momentos tan espontáneos, tan memorables y tan... ¿desconcertantes? que pasamos con ellos.



Ja, ja, ja... Eso sí es puro teatro.

Como cualquier persona que busca conseguir un fin, él insiste e insiste. El que lo consiga o no depende del adulto. En definitiva, él está aprendiendo y somos nosotros los que tenemos que enseñarles, por su bien, que, en la vida, no todo gira como a nosotros se nos antoja, por más pataletas que demos. Si ese niño, con sus berrinches, al final lo consigue, ¿cuánto tardará en volverlo a probar?

A veces les permitimos según qué cosas por la comodidad inmediata, sin darnos cuenta de que no es beneficioso ni para ellos, que tienen que "aprender a ser personas", ni para nosotros, ya que perdemos autoridad y ¡la de problemas que acarrea si eso pasa!

Como la tarea de educar no es fácil para nadie, dejo estas frases de Pablo Pascual Sorribas (maestro, licenciado en Historia y logopeda) que me parecen muy acertadas y pueden servir de ayuda, al igual que el artículo de donde las he sacado:

"El sentido común es lo que hace que se aplique la técnica adecuada en el momento preciso y con la intensidad apropiada, en función del niño, del adulto y de la situación en concreto. El sentido común nos dice que no debemos matar moscas a cañonazos ni leones con tirachinas. Un adulto debe tener sentido común para saber si tiene delante una mosca o un león. Si en algún momento tiene dudas, debe buscar ayuda para tener las ideas claras antes de actuar."

Aunque ahora no lo entiendan, a la larga, lo agradecerán, como nos pasó a la mayoría.

miércoles, 4 de junio de 2008

¿Algo hay?



Hace unos días, en una entrada de un blog que visito frecuentemente, La Arbonaida, llegó un comentario un tanto curioso por dos razones: la primera porque quien lo formuló lo hizo en un post que no tenía nada que ver con el tema que él exponía (además en catalán en un blog andaluz) y la segunda porque lanzaba un comunicado acerca de la existencia de unas extrañas avionetas anti-lluvia que, según él, son las causantes de la sequía que padecía Cataluña (digo padecía porque, al menos en Lleida durante el mes de mayo, ha llovido como no lo hacía en más de 30 años. Un no parar.). El comentario me pareció otro bulo de tantos que corren por internet (además, nadie firma el tal comunicado).

Pero me sorprendió. Yo había oído que, en el mundo agrícola, esa práctica se utilizaba (no con avionetas sino con una especie de cohetes que iban directamente a la nube amenazante de piedra, para proteger la fruta) pero creía que eran cosas del pasado. La cosa que ahí quedó.

Pero, ayer, hablando con una vecina me volví a acordar del tema pues ella se dedica al sector agrónomo y se lo comenté. Cosas de la casualidad, pues, justamente, mi vecina estuvo en esa reunión que hacía referencia el anónimo, en Calaf. Me estuvo explicando, brevemente, de lo que allí se habló (muy parecido al comunicado) y su opinión es "que algo hay".

Yo, que me cuesta creer en lo que no veo, cuando llegué a casa me quise informar, concretamente, sobre esa reunión y, en general, sobre el tema en cuestión. Encontré opiniones bien dispares: quienes creen que la historia es un tanto surrealista y les recuerda a antiguas historias de brujas, y quienes creen que es real y que detrás de ella está, como no, el dinero. Lo cierto es que no fui capaz de encontrar nada que tenga una mínima base científica o técnica pero sí muchas entradas que ponen de manifiesto que el rumor está creciendo a pasos agigantados.

Así que, visto lo visto (o no visto lo no visto), vamos a darle tiempo al tiempo.

sábado, 31 de mayo de 2008

La calle más larga

Carrer Major de Fotonostra

Iba montada en un taxi, un día lluvioso, con tres amigas de fuera, cuando el taxista interrumpió mis explicaciones sobre las partes de la ciudad por las que íbamos pasando. El hombre quiso recalcar, con mucho orgullo, que en Lleida tenemos la calle peatonal y comercial más larga de Europa: "L'Eix".

Es cierto que es una afirmación muy oída por estos lugares pero nunca he constatado que sea cierta. Sus 2'4 km y sus tiendas hacen de ella la calle más transitada de la ciudad y el punto de encuentro del cual más nos enorgullecemos. Pero claro, como todo es desde la perspectiva con que se mire, uno puede pensar que es fruto de exceso de estimación propia a su tierra que, en mi opinión, es muy común en la mayoría de los humanos.

Por poner un ejemplo, ¿cuál es la calle más larga del mundo?. Los canadienses dirán que es su "Yongue Street" (con ¡1896 km! ostenta el récord Guiness en esta categoría. ¡Pobres carteros!) pero los argentinos defenderán que es su "Avenida Rivadavia" (con 30 km). Cabe decir que la primera suma tal kilometraje porque se tuvo en cuenta, también, la autopista donde desemboca dicha calle (como si en la ciudad condal uniéramos a la Diagonal la AP-2). Supongo que, por eso, los argentinos no están de acuerdo. Y luego hay muchos que, para defender su territorio, dicen que una es calle y la otra, avenida.

Todo esto viene a que ayer vi un anuncio del "Carrer de Sants" de Barcelona en el que una de sus frases me resultó muy familiar "El eje en línea recta más largo de Europa". Pero ¿cómo?, ¿ese título no lo ostentaba Lleida?

Ante mi desilusión, me decidí a buscar por la red con la esperanza de encontrar algo así como "la lista oficial de las calles largas" o "el estudio más veraz sobre el kilometraje de las calles" pero qué va, ni por asomo. Lo que si encontré fue un sinfín de vías consideradas "la calle más larga" en Lleida, en Barcelona, en Berlín, en Grenoble, en Moldavia, ... Ahora, cada una con su especificación de "con soportales", "con adoquines", "con comercios", "en línea recta", ... Así que, a ver quién tiene razón.

Como no quise entretenerme en comparar si Lleida es "la más o la menos" me conformaré con saber que es larga y punto. Y sino que se lo pregunten a las parejas andantes de la guardia urbana que, parece ser , que tanto patrullarla de punta a punta, andan algo cansados y les van a poner patinetes, de esos eléctricos.

jueves, 29 de mayo de 2008

Cucuruchos con mensaje

"Cómo te fue hoy?
...no importa! Date un gusto...
déjame animarte!!!"

Esto es lo que me encontré, ayer por la noche, al abrir un cucurucho de una casa que no suelo comprar. Cuando lo vi, me hizo gracia pero cuando lo releí pensé: "Pues sí que dan por hecho que la gente está mal. Qué pasa que ¿uno no puede disfrutarlo sin estar desanimado?".

Vamos, que las casas comerciales no pierden la oportunidad de dar coba. ¡Que haya estrés, que haya problemas, ... que nosotros, a vender!

sábado, 24 de mayo de 2008

Un trocito de Aplec


Antes...


... y después.




jueves, 22 de mayo de 2008

Al rico caracol


Algo más de 24 horas es lo que queda para que se dé el pistoletazo de salida al "XXIX Aplec del Caragol". Para los que no conozcáis la fiesta, decir que es una de las más importantes que se celebran en mi ciudad, Lleida. Nos reunimos en más de un centenar de "colles" (peñas) y pasamos tres días rindiéndole homenaje al rey de nuestra cocina: el caracol. Se come, se bebe, se baila, se canta, se desfila, se ríe, se relaciona con muchos conocidos (o desconocidos, allá cada uno), ... se pasa muy bien. El visitante o el que no tiene "colla" puede degustar los caracoles en el restaurante que se monta para la ocasión.


La forma más típica de comerlos aquí es "a la llauna" (como los de la foto que están hechos con mucho cariño en las brasas del huerto familiar, con su sal, su pimienta, su perejil, su chorrito de brandy y un buen "allioli" para untarlos) aunque también los hacemos a la gormanta, en salsa o como acompañamiento de carnes.


Corre el rumor de que no es bueno comerlos acompañados de agua pues su digestión es pesada y se aconseja hacerlo con un buen vino. No sé si fue debido a ello pero, yo misma, hace unos años cogí la mayor gastroenteritis que he pasado nunca. Pero ni con esas, los caracoles me siguen gustando mucho y los recomiendo como plato digno de manjar de reyes.


Así que, a quien le apetezca probarlos, ya sabe dónde acudir.