lunes, 5 de mayo de 2008

Elegy


Fue un poco improvisado el ir a ver "Elegy". Ni soy seguidora asidua de Isabel Coixet (la única película que he visto de ella es "Mi vida sin mí", que me gustó mucho por su sencillez ante una problemática dura), ni de Penélope Cruz, ni del resto de actores que completan el reparto (Ben Kingsley, Dennis Hopper, Patricia Clarkson, Peter Sarsgaard y Deborah Harry).

Pero el sábado, después de comer, una amiga y yo, ahogadas por la sorprendente temperatura elevada en el ambiente, pasadas las 3 de la tarde, nos decidimos a entrar en la sala. Sesión de las 4, ningún otro espectador a parte de nosotras (¡la primera vez que me sucede!).

No sé si tuvo algo que ver el que el aire acondicionado hiciera que mi nariz goteara constantemente y mis brazos se helaran por completo (recordad que veníamos sudadas como pollos) pero lo cierto es que la encontré lenta y, en consecuencia, se me hizo un pelín larga.

De todas maneras, la historia en sí me llegó. Me gustó la forma de describir las contradicciones de sus personajes (extrapolables a la vida real) y la vulnerabilidad humana a través de la relación que establece un reconocido y seductor profesor de universidad, entrado ya en la vejez, con una alumna casi treinta años más joven que él, pero con las cosas bastante más claras.

A modo de síntesis, me quedo con una frase:

"Deja de preocuparte por envejecer y preocúpate por madurar".